La Colectiva feministas de izquierda se pronuncia en contra del «turismo reproductivo» y la maternidad subrogada

La Colectiva feministas de izquierda 19 de marzo,Comunidad en Participación COPA,
Más por Puebla, Activistas, Colectivas, Organizaciones defensoras de derechos
humanos, académicas críticas y militantes sociales del estado de Puebla, expresamos
nuestro categórico rechazo a las pretensiones corporativas de convertir a nuestra
entidad y al país en un enclave de «turismo reproductivo» y en el mercado global más
barato para la compraventa de infantes y la renta de los cuerpos de las mujeres.
Hacemos un enérgico llamado a la LXII Legislatura del H. Congreso del Estado de
Puebla, la cual tardó siete meses en responder (mediante el oficio
DGAJEPL/5165/2026 del pasado 28 de agosto y notificado el 2 de septiembre) al
escrito formal ingresado en el mes de enero del presente año por la Colectiva
Feministas de Izquierda 19 de marzo. Denunciamos que dicha respuesta se limitó a un
trámite burocrático de acuse y turnó a comisión, omitiendo entrar al fondo de la
discusión ideológica y humana, y haciendo Oídos sordos a las demandas de las
mujeres trabajadoras y populares del estado.
Asimismo, respaldamos con firmeza las conclusiones del Foro Internacional “Los
derechos humanos y la maternidad subrogada”, celebrado el pasado 02 de
septiembre en la Cámara de Diputados en San Lázaro —impulsado por el Grupo
Parlamentario del PT con el coordinador Reginaldo Sandoval Flores y la diputada
Magdalena Núñez Monreal, junto a especialistas e investigadoras internacionales—. En
dicho foro se sustentó la urgencia de reformar la Ley General para Prevenir, Sancionar
y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y
Asistencia a las Víctimas de estos Delitos para tipificar y abolir de forma absoluta la
explotación reproductiva.
Al respecto, las cifras y datos presentados en el foro, resultan alarmantes y la
necesidad de accionar la lucha que hoy tenemos a favor de las mujeres, sobre todo las
más empobrecidas que son víctimas de estas prácticas globales. Las evidencias
presentadas a nivel internacional y nacional dan cuenta de una industria extractivista en
expansión:
● La industria transnacional de la maternidad subrogada moviliza actualmente 28
mil millones de dólares y proyecta escalar a más de 78 mil 680 millones de
dólares para el año 2031, alimentándose de las brechas de desigualdad entre
el Norte y el Sur global.
● Especialistas internacionales, entre ellas Olivia Maurel, portavoz de la
Declaración de Casablanca y nacida mediante esta práctica, alertaron que
México está siendo posicionado por agencias privadas como el destino más
accesible para la contratación de vientres de alquiler debido a vacíos legales y a
la vulnerabilidad económica de millones de mujeres.
● Mientras las agencias e intermediarios cobran a clientes extranjeros montos que
superan los 90 mil dólares por contrato, las mujeres gestantes —sometidas a
coacción económica por falta de oportunidades laborales y precarización
estructural— reciben apenas entre el 10% y el 20% de esas ganancias,
asumiendo la totalidad de los riesgos físicos, hormonales, emocionales y de
salud materna.
En un estado como Puebla, donde los cinturones de miseria de la zona metropolitana y
la marginación rural impactan de manera desproporcionada a las mujeres, permitir la
legalización de esta práctica equivale a convalidar la vulneración sistemática de la
dignidad humana bajo el disfraz de «autonomía de la voluntad». La pobreza no puede
ser el condicionante para que el capital privado disponga de los procesos biológicos de
la clase trabajadora.
Por lo anterior, desde todas las colectividades y organizaciones signante,
hacemos públicas nuestras exigencias claras y fundamentales, reiterando y
profundizando los puntos centrales presentados desde el primer posicionamiento
público respecto al tema en enero de este año:

  1. Al Congreso del Estado de Puebla: Exigimos a la LXII Legislatura, desechar de
    manera inmediata y definitiva la iniciativa de reforma al Código Civil presentada por la
    diputada Nayeli Salvatori. Exigimos frenar cualquier intento de normalizar o legalizar la
    explotación reproductiva. La regulación de los vientres de alquiler no expande
    derechos; consolida la mercantilización del cuerpo femenino y legaliza la compraventa
    de recién nacidos.
  2. Al Gobierno de Puebla: Diseñar e implementar políticas públicas integrales en
    materia de salud reproductiva ética, preventiva y comunitaria. Exigimos garantías
    reales de bienestar social, empleo digno y soberanía corporal para las mujeres
    poblanas, asegurando que la maternidad no sea un destino forzado por la pobreza ni
    un negocio para terceros.
  3. Apertura de Mesas de Trabajo: Demandamos la instalación formal de mesas de
    diálogo participativo, con representación de organizaciones, colectivas, feministas de
    izquierda, defensoras de derechos humanos, especialistas del sector salud, la
    academia crítica y comunidades territoriales. Legislar al pueblo implica escuchar la voz
    de las mujeres trabajadoras y no los intereses de cabildeo de clínicas privadas y
    despachos notariales.
  4. Al Congreso de la Unión: Aprobación urgente de las reformas a la Ley General en
    Materia de Trata de Personas para prohibir, sancionar y erradicar la maternidad
    subrogada en todas sus modalidades (comercial o encubierta como altruista),
    ordenando la clausura inmediata de agencias intermediarias y plataformas de
    intermediación reproductiva.
    A las familias poblanas y al pueblo de México les decimos: la lucha por la justicia social
    y los derechos de las mujeres no se opone al deseo legítimo de formar una familia o al
    acceso a la salud. Sin embargo, el deseo de la paternidad o maternidad no puede
    constituir un derecho sobre el cuerpo de otra persona.
    Los seres humanos no se alquilan, los recién nacidos no se compran y la dignidad de
    las mujeres no se subasta en el mercado global. Los cuerpos de las mujeres y las
    infancias no son mercancía, no son fábricas, y no están en venta. Exigimos hacer
    efectivo el interés superior de la niñez.
    ¡Ni el Estado, ni el mercado, ni los particulares sobre nuestros cuerpos!
    ¡Contra la explotación reproductiva, resistencia popular y feminista!
    Colectiva Feminista de Izquierda 19 de Marzo
    Comunidad en Participación COPAR
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